El presidente de la Xunta subraya que la nueva Ley de cooperativas permitirá la innovación con nuevas fórmulas, reforzará su compromiso social y produndizará en su autonomía y gestión
Destaca que la norma establece la “reducción generalizada del número mínimo de socios con el fin de estimular la puesta en marcha de estas sociedades”, pasándose de un mínimo actual de cuatro socios a otro de tres
Se crea una nueva clase de cooperativa, la denominada cooperativa mixta de trabajo asociado, que “se caracteriza por incorporar socios de capital” permitiendo que “uno de los socios sea realmente el que capitalice la cooperativa”
Resalta que “el nuevo texto amplía las finalidades del fondo de formación y promoción de las cooperativas”, que ahora podrá “destinarse a la conciliación de la vida familiar y personal, a la igualdad de la responsabilidad social, y también al apoyo a proyectos de emprendedores cooperativos”
En el ámbito organizativo, la norma flexibiliza “la regulación de los apoderamientos generales y singulares”: “Cualquier persona física con las facultades de representación, gestión y dirección –explica Feijóo- podrá ser objeto de este apoderamiento legal”
El Consello de la Xunta de hoy también autorizó la firma de un convenio con el Ministerio de Educación por valor de 6,4 millones para la aplicación del Proyecto Escuela 2.0, así como otro para el desarrollo del Plan PROA, por importe de casi 5 millones de euros
El titular del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo, subrayó hoy, en la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta, que la nueva Ley de Cooperativas de Galicia permitirá, en el ámbito económico, “la innovación con nuevas fórmulas”; reforzará “el compromiso social” de las mismas; y, en el ámbito organizativo, profundizará en la “autonomía y en la profesionalización de la gestión de las cooperativas”.
En este sentido, Feijóo explicó que, en lo tocante a las nuevas fórmulas, la norma permitirá, en primer lugar, la “reducción generalizada del número mínimo de socios con el fin de estimular la puesta en marcha de estas sociedades”, pasándose de un mínimo actual de cuatro socios a otro de tres.
Además, la futura ley creará una nueva clase de cooperativa, la denominada cooperativa mixta de trabajo asociado, que, como resaltó el presidente gallego, “se caracteriza por incorporar socios de capital” permitiendo que “uno de los socios sea realmente el que capitalice la cooperativa”. De este modo, se impulsa el cooperativismo en el sector industrial, contribuyendo a la captación de capital y de posibles terceros socios, pero preservando el acceso efectivo de los trabajadores de la cooperativa a la propiedad de la empresa.
En lo que se refiere al refuerzo y compromiso social de las cooperativas, el titular del Ejecutivo autonómico resaltó que “el nuevo texto amplía las finalidades del fondo de formación y promoción de las cooperativas”. Dicho fondo, según explicó Feijóo, podrá “destinarse a la conciliación de la vida familiar y personal, a la igualdad de la responsabilidad social, y también al apoyo a proyectos de emprendedores cooperativos”. Además, se incorporan disposiciones dirigidas a garantizar y regir el principio de igualdad entre hombres y mujeres.
Por otra parte, en el ámbito organizativo, la nueva Ley profundizará en la autonomía y en la profesionalización de la gestión de las cooperativas. En este contexto, Núñez Feijóo señaló que la norma permite flexibilizar “la regulación de los apoderamientos generales y singulares”. “Cualquier persona física con las facultades de representación, gestión y dirección –explicó Feijóo- podrá ser objeto de este apoderamiento legal para facilitar la gestión común con una mayor profesionalidad, competitividad y agilidad”.
En este sentido, es necesario señalar que, actualmente, la ley sólo permite la delegación de facultades de gestión y dirección a favor de consejeros delegados, es decir, a favor de miembros del consejo rector. Con el cambio, se permite “la delegación a favor de cualquier persona física, facilitando la profesionalización de las cooperativas”, incidió Feijóo.
Asimismo, la norma posibilita la válida constitución de las asambleas generales en segunda convocatoria, y la plena validez de los acuerdos adoptados con independencia de los socios asistentes, frente al texto actual que, como recuerda el presidente de la Xunta, “bloqueaba, si no había un quorum, el funcionamiento de la cooperativa”.
En este campo, se sustituye, en las cooperativas agrarias, la mayoría necesaria para aprobación por el voto ponderado. “Consiste en la atribución de más de un voto a los socios que tengan más volumen de actividad cooperativizada, lo que en la práctica facilitará su aplicabilidad real”, explica Feijóo.
Incremento de las cooperativas
El presidente gallego apuntó que la norma persigue “adaptar a la realidad actual una normativa vigente”, al tiempo que busca “reforzar un sector tan importante para nuestra comunidad”, que sostiene alrededor de 20.000 empleos y se configura como “una forma especialmente útil frente a la crisis económica”.
Así, y como recordó Feijóo, “en el 2010 se crearon 40 cooperativas nuevas y se incrementaron los nuevos socios en 1.500, el doble que en el año 2009”, cifras que sitúan a las cooperativas como “una fórmula mejor, por lo menos en época de crisis, que otras fórmulas mercantiles que existen en nuestro derecho”.
Esta ley supone, además, un nuevo apoyo de la Xunta de Galicia a las cooperativas; apoyo que, según recordó Feijóo, se está materializando ya en “asesoramiento y financiación, con cuatro millones de euros para promover el cooperativismo en Galicia”.
“En definitiva, -concluyó Feijóo- la Ley persigue flexibilizar, potenciar y capitalizar las cooperativas gallegas como un instrumento para hacer frente a la crisis económica. Trece años después, la Xunta aborda una modificación de la Ley de cooperativas que abre las puertas a nuevas fórmulas de unión, de organización, y que da respuestas nuevas a necesidades nuevas”.
Acuerdos en materia educativa
El Consello de la Xunta de hoy también acordó renovar el Plan PROA para el próximo curso escolar, con una inversión de casi 5 millones de euros para tratar de llegar a los alumnos con dificultades de aprendizaje o con problemas de integración, “con un esfuerzo suplementario desde el punto de vista docente”, explicó Feijóo.
Así, este programa recoge dos modalidades, la primera de ellas, el acompañamiento escolar, dirigido, por primera vez también al alumnado de segundo de primaria y que continuará con el alumnado de los ciclos de tercero ciclo de primaria y primero y segundo de la ESO. En estos casos, según remarcó el presidente gallego, un profesor realizará acompañamiento fuera del horario lectivo, dos días a la semana, para tratar de mejorar las habilidades de los alumnos y “en estos momentos estamos desplegados en 95 centros de primaria y 49 centros de secundaria”, abundó al respecto.
Respeto a la segunda de las modalidades, de apoyo escolar, está dirigido sólo a los alumnos que cursan un curso de la ESO. Se trata de poner en marcha diversos programas en centros que reciben un importante porcentaje de alumnos en situación de desventaja socioeducativa, habiendo tres ámbitos de actuación: en el centro, en las familias y en el contorno. En este caso, el Plan PROA del próximo curso tiene un tercer programa innovador que busca trabajar contra el abandono temprano de los estudios. Es la primera vez que se hace y con él se pretende mejorar la tasa de abandono escolar. Se desarrollará en las zonas donde el índice de los alumnos graduados en ESO sea inferior al promedio.
“Tenemos el compromiso de intentar introducir una tercera lengua en la educación financiada con fondos públicos, al igual que la introducción de las nuevas tecnologías”, recordó Feijóo en la rueda de prensa posterior al Consello. Por eso, el Consello de la Xunta de hoy aprobó una ampliación del Proyecto Escuela 2.0 para el próximo curso. Así se renovará el convenio con el Ministerio de Educación para equipar las aulas con pizarras digitales, con conexión a internet y a los alumnos con ordenadores portátiles. Para eso se invertirán 6,4 millones de euros con el objetivo fundamental de ir convirtiendo los centros educativos en aulas digitales. “Vamos por el buen camino”, aseveró el presidente gallego recordando que este curso fueron 14.500 los alumnos que tenían aulas con pizarras y ordenadores personales y que el próximo curso serán más de 31.500 alumnos los que estudien con ordenadores portátiles. “Con estos 6,4 millones de euros ya estamos trabajando para el curso 2012-2013, donde vamos a superar los 40.000 alumnos con ordenadores portátiles y con aulas con pizarras digitales”, aseguró.