Declaración institucional con motivo del Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información
La capacidad transformadora de la tecnología es una fuerza imparable que viene modificando la forma en que nos relacionamos con el mundo a todos los niveles. La sociedad digital no es el futuro es el presente. Lo estamos percibiendo constantemente en las conexiones ultrarrápidas que permiten comunicaciones inmediatas con cualquier lugar del mundo; en los dispositivos móviles desde los que tanto gestionamos la vida laboral o el ocio como controlamos el hogar de manera remota y también lo percibimos en los servicios públicos que, progresivamente, trasladan a la Red los mismos trámites que antes solo tenían la opción presencial.
En todos los campos las TIC deslizan su ánimo transformador para introducir beneficios y avances que nos facilitan la vida, optimizan recursos, consiguen una mayor eficiencia o ayudan a obtener mejores resultados. Por eso, este año el Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información hace hincapié en un aspecto concreto, dedicando esta jornada a las TIC y la Seguridad Vial. Un área en la que la tecnología puede contribuir desde varias perspectivas, actuando como freno a la siniestralidad y como palanca impulsora de la sostenibilidad medioambiental.
Como en el resto de los cometidos en los que se involucran, las TIC no serán protagonistas únicas. No frenarán por sí solas el número de víctimas mortales en las carreteras, ni serán el elemento único que disminuya la contaminación que provoca el tráfico cada vez más creciente. Pero unida a las normas adecuadas, la educación pertinente y a las infraestructuras precisas la tecnología será, en muchos casos, la columna vertebral que permita cumplir el objetivo marcado por la Unión Europea de reducir a la mitad el número total de víctimas en las carreteras de Europa en 2020.
Y de este modo, latente más que patente pero imprescindible, la tecnología ocupa cada vez un mayor espacio, transformando las aulas tradicionales en digitales, agilizando la relación entre las administraciones y los ciudadanos, ahorrando, tiempo, costes y desplazamientos y generando nuevas oportunidades de negocio en un sector que está manteniendo el empleo a pesar de la crisis. También en Galicia, la sexta Comunidad con mayor número de empresas tecnológicas del Estado y que desde 2009 mantiene el número de empleados por encima de los 15.000. Un mérito de los empresarios y profesionales del sector tecnológico, gracias a su esfuerzo, su creatividad, y su apuesta por la innovación y la internacionalización.
La Administración autonómica gallega es consciente del papel clave de las TIC y, por eso, en 2009 inició una nueva etapa en la que la tecnología tuvo nombre propio con una estrategia tecnológica global, 2014.gal, que está avanzando en las actuaciones previstas. En los últimos tres años el objetivo sentó las bases para que Galicia juegue un papel protagonista en la Sociedad de la Información. Las actuaciones del Plan de Banda Ancha para conseguir una Galicia conectada, la puesta en marcha de Planes de Modernización en la Administración pública y en la Justicia, los proyectos TIC en la Educación como Abalar están avanzando cara las metas marcadas: la eAdministración, una justicia más moderna, proyectos innovadores en la sanidad y en el área de Bienestar, o la transformación de las aulas tradicionales en digitales. Nos queda aún el importante trecho de consolidar estas medidas y cumplir los objetivos finales.
Por su capacidad transformadora el futuro de las TIC pasa por estar presente en todos los sectores productivos. Este es un proceso inaplazable, marcado por la necesidad inminente de modelos más eficientes y competitivos, indispensables para poder salir de la actual crisis económica.
Y en esa dirección se encaminan los pasos de la política tecnológica de la Xunta abordando, por primera vez, iniciativas tecnológicas para incrementar la competitividad de los sectores primarios y mejorar servicios de especial importancia para el ciudadano.
Hoy por hoy, en el que sumar esfuerzos es especialmente importante, Galicia cuenta con tres factores para obtener resultados positivos: la capacidad del sector tecnológico, el potencial de profesionales cualificados y el compromiso de un Gobierno autonómico que apuesta por la tecnología como catalizador del cambio.